En una nueva edición de RadioBit, el ciclo institucional de la UTN Facultad Regional Mendoza, conversamos con el doctor ingeniero Rodolfo Dematte, quien presentó los principales resultados de su tesis doctoral sobre erosión eólica en áreas de cultivo de vid de Mendoza. La investigación, desarrollada en el Doctorado en Ingeniería con mención Ambiental de la UTN FRM, combina simulaciones computacionales, ensayos en túnel de viento y modelos teóricos para analizar cómo el viento afecta los suelos productivos y qué estrategias pueden aplicarse para protegerlos.
Durante la entrevista, el investigador explicó por qué la erosión del suelo representa un problema ambiental, económico y productivo para Mendoza, especialmente en una provincia donde la vitivinicultura ocupa un rol central. Además, destacó la importancia de las cortinas forestales como herramienta para disminuir el impacto del viento sobre los cultivos y adelantó que continuarán trabajando junto a productores en nuevas investigaciones y proyectos de vinculación tecnológica.
La erosión eólica, es decir, el desgaste y desplazamiento del suelo provocado por el viento, es un fenómeno natural que ocurre desde hace millones de años. Sin embargo, según explicó Rodolfo Dematte en RadioBit, las condiciones climáticas y productivas de Mendoza hacen que este proceso tenga un impacto especialmente significativo en la provincia.
El investigador, que realizó su tesis doctoral en el ámbito del grupo IEMI de la UTN Facultad Regional Mendoza, detalló que la pérdida de suelo implica también la pérdida de nutrientes fundamentales para el desarrollo de los cultivos. Esto no solo afecta la calidad productiva de los viñedos, sino que además genera mayores costos para los productores, quienes deben compensar esos nutrientes mediante fertilización.
“La erosión eólica mueve partículas del suelo que terminan alejándose de las zonas productivas. En Mendoza esto es especialmente importante porque nuestras áreas cultivables son limitadas y dependen de la disponibilidad de agua”, explicó Dematte durante la entrevista.
Uno de los aspectos más relevantes de la investigación fue el análisis de las denominadas “cortinas forestales”, barreras de árboles utilizadas para disminuir la velocidad del viento en zonas de cultivo. Según el estudio, estas estructuras cumplen un rol fundamental para proteger los viñedos, ya que reducen la erosión del suelo y disminuyen el impacto de los fuertes vientos sobre las plantas.
El investigador señaló que actualmente muchas cortinas forestales están desapareciendo debido a la necesidad de maximizar la superficie cultivable. Sin embargo, advirtió que eliminarlas puede generar consecuencias negativas para la producción. “Demostramos que las cortinas forestales funcionan y que son una herramienta efectiva para reducir la erosión eólica”, afirmó.
Para desarrollar la investigación, Dematte trabajó durante cinco años utilizando distintas metodologías científicas. Entre ellas, simulaciones mediante fluidodinámica computacional y ensayos experimentales realizados en un túnel de viento de la UTN Facultad Regional Avellaneda. Allí se recrearon modelos de viñedos y cortinas forestales impresos en 3D para analizar el comportamiento del viento y el movimiento de partículas del suelo.
Además, el trabajo permitió estimar que en Mendoza la erosión eólica puede alcanzar aproximadamente 500 toneladas por hectárea al año, una cifra considerada de alto riesgo según parámetros internacionales.
Otro de los puntos destacados de la entrevista fue la importancia del trabajo articulado entre distintas regionales de la UTN y grupos de investigación del país. Dematte agradeció especialmente el acompañamiento de docentes, investigadores y autoridades de la facultad, así como el apoyo brindado a través de una beca doctoral de la universidad.
Actualmente, el investigador continúa desarrollando nuevas líneas de trabajo vinculadas a la erosión eólica y adelantó que el próximo paso será avanzar en proyectos de vinculación tecnológica junto a productores para llevar estas investigaciones al campo y obtener datos en condiciones reales.
La entrevista también sirvió para destacar el rol de la universidad pública en el desarrollo científico y tecnológico regional, especialmente en áreas estratégicas para Mendoza como la vitivinicultura y el cuidado ambiental.